en tres horas puede cambiar el mundo
en tres horas podés subirte a un tren y huir. Porque siempre que se huye es en un tren.
en tres horas podés quedar embarazada, pueden matarte, podés volver a nacer
en tres horas girás sobre ti mismo y ves las luces de la noche los coches los edificios
en tres horas te abandonaste te olvidaste del abandono del alma desterrada a una ciudad mucho más bella más armoniosa tan enredada como el tronco de un árbol
en tres horas pasás de querer a deber de deber a no deber de no deber a querer fervientemente (que es lo mismo que no querer pero de mentiritas)
en tres horas lo inmoral se vuelve normalidad
y el deseo a flor de piel
y el aroma a tilo se hace esperar
y todo se hace esperar
y uno se hace esperar y las esquinas las cuadras las calles los perros los peces que no llegan mas
y la lluvia
y el aroma a campo el pasto mojado las estatuas enrejadas para que no les roben los brazos y los nudos de los árboles
me alucinan esas cosas
me alucina la humanidad reencontrada es decir verla en los demás me es tan fácil lo difícil es cuando la insertan en mi cuerpo no la siento hasta que la encuentro de golpe cuando ya se extendió a todos los músculos y órganos y pensamientos
en tres horas pueden pasar tantas cosas la gente cambia de opinión cambia de calzón de cama de ropa de lugar
en tres horas uno puede decidir querer encontrar el paraíso más humano que existe
domingo 11 de octubre de 2009
domingo 23 de agosto de 2009
Proustness
Today I've remember. Certain senses that were sleeping awoke, start floating in me.
In this city, snow is like cotton and stalactites are lollipops.
After that, I ran to the candyshop.
And I wish I was in a big house, near Playa Bonita, where lollipops were given to me for free.
In this city, snow is like cotton and stalactites are lollipops.
After that, I ran to the candyshop.
And I wish I was in a big house, near Playa Bonita, where lollipops were given to me for free.
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martes 4 de agosto de 2009
Staràlfur
Hay una ventana desarraigada en el medio del cielo, a través de la cual caen gotas en forma de nieve.
Un frío enceguecedor nos arrincona, nos junta como hojas en los lugares más recónditos.
Al sacar la ventana por la cabeza, perdón, la cabeza por la ventana.
Si el problema era terminar porque hay que empezar luego, ahora, es más bien una espera ardua. Esperar que nieve, esperar un vuelo, esperar mirar.
Acompañar el estado de ánimo con música es el problema.
Sólo hay una canción que me hace llorar hasta el cansancio, que perfora mis ojos con estalactitas rítmicas.
El frío (porque ahora es definido) sube por los huesos de las piernas, penetra, perfora, renueva.
Ya llegará el momento de dejar de contemplar la eternidad. Se acerca rápido. Se confunde. Me abrumará como un tren. Como el futuro indicativo que nunca uso, que se va a extinguir (claramente, no se "extenguirá").
Así y todo, la música arranca algo de uno. Un poco como la nieve, un poco como el viento. Ahora llueve, pero ya nevará.
Un frío enceguecedor nos arrincona, nos junta como hojas en los lugares más recónditos.
Al sacar la ventana por la cabeza, perdón, la cabeza por la ventana.
Si el problema era terminar porque hay que empezar luego, ahora, es más bien una espera ardua. Esperar que nieve, esperar un vuelo, esperar mirar.
Acompañar el estado de ánimo con música es el problema.
Sólo hay una canción que me hace llorar hasta el cansancio, que perfora mis ojos con estalactitas rítmicas.
El frío (porque ahora es definido) sube por los huesos de las piernas, penetra, perfora, renueva.
Ya llegará el momento de dejar de contemplar la eternidad. Se acerca rápido. Se confunde. Me abrumará como un tren. Como el futuro indicativo que nunca uso, que se va a extinguir (claramente, no se "extenguirá").
Así y todo, la música arranca algo de uno. Un poco como la nieve, un poco como el viento. Ahora llueve, pero ya nevará.
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viernes 31 de julio de 2009
Waterbaby
Cuando nunca llega nada, cuando el vacío se hace hábito, cuando el estar tirado es una causa y no una consecuencia.
Donde es el lugar en el que nos hemos confundido, masificado en una sola entidad que demuestra ciertas características horrorosas, sacadas de alguna película de clase zeta, que Dios se olvidó que estaba dirigiendo. Donde es más allá del mar, de mi misma, de la humanidad. Dar la vuelta es reencontrarse, dicen. Veremos, veremos.
Como no se sabe, pero se siente un pinchazo atravesando algo.
Así para lo único que hay lugar es para el adios.
Si ya nada importa
es la soledad de la soledad lo que nos arrastra.
El error está en hablar en plural.
Donde es el lugar en el que nos hemos confundido, masificado en una sola entidad que demuestra ciertas características horrorosas, sacadas de alguna película de clase zeta, que Dios se olvidó que estaba dirigiendo. Donde es más allá del mar, de mi misma, de la humanidad. Dar la vuelta es reencontrarse, dicen. Veremos, veremos.
Como no se sabe, pero se siente un pinchazo atravesando algo.
Así para lo único que hay lugar es para el adios.
Si ya nada importa
es la soledad de la soledad lo que nos arrastra.
El error está en hablar en plural.
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sábado 13 de junio de 2009
recolecciones "invernales"
Las polleras cortas dan frío.
Secarse el pelo es lo óptimo si uno tiene tendencias genéticas a defectos respiratorios.
Así y todo, siendo las cuatro (4) de la mañana, de un jueves en esos lugares fríos del planeta tierra como Tandil, salir a buscar leña al garage y atravesar el patio en pantuflas no ha sido la peor de mis ideas. De hecho, antes de llegar al galpón, no pude evitar mirar la luna casi llena, que brilla raro cuando la humedad la rodea, cuando el aire vuela ciertas cosas de la cabeza... quedarme sobre el pasto, lleno de rocío, rocío cayendo sobre mi, el inminente momento de sacarse las pantuflas. El frío entrando, siguiendo un torrente que parece que está ahí, aunque la mayoría del tiempo no se lo perciba (porque si, puede que parezca, pero no estoy muerta, no hablo, no digo, pero pienso, aunque no lo grito), llegando hasta la cabeza y más allá, al corazón y más allá, porque de allí se llega a cualquier lado, los puentes salen desde ahí y se tienden, y se pierden cuando uno trata de ponerlos en palabras (la empatía mental debería ser una matería del secundario)... pero no por eso, el puente deja de existir... la falta de capacidad de expresarse verbalmente nada tiene que ver con la ausencia del puente.
Extrañas maneras de hallarse vivo, no por una cuestión meramente románticista (es decir, sentirse en comunión con la naturaleza, con el estado total de la humanidad através de ella), sino por una cuestión casi totalmente contradictoria (es decirse, sentirse no parte del mundo, y diferenciarse de todo, por poder extender una circunstancia en el propio cuerpo que no se genera en uno mismo y que uno mismo es capaz de finalizar, con el sólo hecho de entrar y pararse al lado de la estufa hogar mientras se toma un té y se lee).
Secarse el pelo es lo óptimo si uno tiene tendencias genéticas a defectos respiratorios.
Así y todo, siendo las cuatro (4) de la mañana, de un jueves en esos lugares fríos del planeta tierra como Tandil, salir a buscar leña al garage y atravesar el patio en pantuflas no ha sido la peor de mis ideas. De hecho, antes de llegar al galpón, no pude evitar mirar la luna casi llena, que brilla raro cuando la humedad la rodea, cuando el aire vuela ciertas cosas de la cabeza... quedarme sobre el pasto, lleno de rocío, rocío cayendo sobre mi, el inminente momento de sacarse las pantuflas. El frío entrando, siguiendo un torrente que parece que está ahí, aunque la mayoría del tiempo no se lo perciba (porque si, puede que parezca, pero no estoy muerta, no hablo, no digo, pero pienso, aunque no lo grito), llegando hasta la cabeza y más allá, al corazón y más allá, porque de allí se llega a cualquier lado, los puentes salen desde ahí y se tienden, y se pierden cuando uno trata de ponerlos en palabras (la empatía mental debería ser una matería del secundario)... pero no por eso, el puente deja de existir... la falta de capacidad de expresarse verbalmente nada tiene que ver con la ausencia del puente.
Extrañas maneras de hallarse vivo, no por una cuestión meramente románticista (es decir, sentirse en comunión con la naturaleza, con el estado total de la humanidad através de ella), sino por una cuestión casi totalmente contradictoria (es decirse, sentirse no parte del mundo, y diferenciarse de todo, por poder extender una circunstancia en el propio cuerpo que no se genera en uno mismo y que uno mismo es capaz de finalizar, con el sólo hecho de entrar y pararse al lado de la estufa hogar mientras se toma un té y se lee).
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viernes 22 de mayo de 2009
sobre el cuerpo
una manta fina y pegajosa
que me adentra hacia mi misma, me guía hacia mi misma
me ubica hacia mi misma
estoy cansada de verme bajo tanta máscara, tanta cáscara
cuando mi cubierta de azúcar explote
cuando los enlaces entre yo y mi superficie caduquen
cuando la piel de hielo se astille
cuando deje de nadar el río y lo mire desde el puente
va a haber un cuerpo solitario
ya ni dialéctica va a quedar
ni vueltas ni laberintos ni
asesinatos ni personas surrealistas
menos dadaistas
aunque quizás, nada más dadaista que un cuerpo hablando por si mismo
por las dudas, cierro la boca.
Disfrutemos del silencio metafísico, que ya va a llegar la realidad
una manta fina y pegajosa
que me adentra hacia mi misma, me guía hacia mi misma
me ubica hacia mi misma
estoy cansada de verme bajo tanta máscara, tanta cáscara
cuando mi cubierta de azúcar explote
cuando los enlaces entre yo y mi superficie caduquen
cuando la piel de hielo se astille
cuando deje de nadar el río y lo mire desde el puente
va a haber un cuerpo solitario
ya ni dialéctica va a quedar
ni vueltas ni laberintos ni
asesinatos ni personas surrealistas
menos dadaistas
aunque quizás, nada más dadaista que un cuerpo hablando por si mismo
por las dudas, cierro la boca.
Disfrutemos del silencio metafísico, que ya va a llegar la realidad
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miércoles 13 de mayo de 2009
Reel around the fountain
Con una palmada se abre un mundo de fantasías en el cual todo cobra cierto sentido.
Comienzo a entender.
Adoro sentirme niña de nuevo. Había crecido demasiado.
Me gusta jugar con las rayas de las veredas, me gusta mirar a las hormigas pasar para conquistar un universo subterráneo.
Me encanta mirar frente a mi y que parezca que miro para arriba, porque soy chiquita, porque soy una nena encerrada en este cuerpo adulto.
Me gusta no tener que explicar las cosas. No entiendo nada de lo que pasa. Pero creo que está bien, hay una voz tratando de hacerme entender el sentido del sentido.
Tarde o temprano, vas a salir de mi mente y te vas a hacer carne. Lo mismo me va a pasar a mi.
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